En junio de 2018, nuestro fundador Rigon Statovci alquiló una oficina de 12 m² en la Rruga Garibaldi, junto al Hotel Grand en el centro de Prishtina. El primer cliente era una empresa kosovar que había superado las herramientas DIY — necesitaban una web, presencia social y alguien que respondiera al teléfono. Tomó el brief, lo entregó, y ese trabajo llevó al siguiente.
Seis meses después éramos un equipo de cinco. Dieciocho meses después ganamos nuestro primer encargo nacional — un programa educativo de seis meses con el Ministerio de Cultura de Montenegro. Ese fue el trabajo que nos enseñó a operar dentro de los flujos del sector público: briefs por escrito, alcances firmados, agendas antes de cada reunión y decisiones documentadas en un solo lugar.

